2.33 a.m.
Me siento mal.
Te toco,
no emitis ningún sonido,
sólo el de cosas que se abren y se cierran.
Y claro, es raro escucharte a esta hora
siempre estás ahí, inmovil...
lejos de mi cama.
Estas frío, solo.
Yo te extraño,
hace tanto que no nos conectamos.
Te agarro, te acuesto ensima mio,
te abrazo.
Te toco,
a ver si tu frío cuerpo metálico se calienta.
Cuanto me gustaría escucharte ahora,
te necesito tanto...
Pero no puedo despertarte...
no a esta hora.
Si nos ponemos con lo nuestro
el ruido despertaría a todos los vecinos...
ni hablar de los ladridos de los perros.
Estamos solos en mi cama...
te toco de nuevo,
te abrazo despacio.
¿Vamos a dormir?
Y si, va a ser lo mejor...
no te molesto más
pero mañana apenas me levante te armo
y te toco hasta desarmarte.
Como te quiero saxofón.
miércoles, 19 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
niña saxo*:
Un placer que el azar me otorga al borde del recorrido por la pasión del blog.
Muy agradable el paseo
Daniel O. Requelme
Córdoba – Argentina
www.danielrequelme.com.ar
Es genial che.. es más.. no hacía falta aclarar al final, ya uno se daba cuenta que hablabas de tu amado y metalico amigo...
yo tb tengo un amor parecido al tuyo pero la mía es de madera...
Publicar un comentario