
Camino, sentada siempre en la misma silla
Vuelo, sentada siempre en la misma silla
Y no, no es humor negro.
Es mi mente.
¿Será como tantas otras?
¿O única?
¿O igual a la tuya,
sólo a la tuya?
Vamos por los mismos lugares,
Mis zapatos pisan tus huellas
Al mismo tiempo que tus zapatos pisan las mías.
Y no nos tocamos, sólo nos sentimos.
Soñamos y planeamos.
Nos contamos lo que queremos,
Pero in medias res...
Sólo por vergüenza.
(No vaya a ser que nos demos cuenta...)
Cuando veo el puente y los callejones
Sé que quiero que sea tu mano
La que apriete la mía
Y me haga sentir que eso es real.
Todo estará ahí, inmóvil.
Podremos verlo por horas...
Hasta que de una vez lo creamos
Necesito que sea real !
Conocer y crecer...
Creo que es posible.
Ahí me voy a sentir feliz,
cuando la sonrisa no se vaya de tus ojos.
Ahí me voy a sentir feliz,
cuando la sonrisa no se vaya de tus ojos.
Vamos?
1 comentario:
Me recuerda un poema de Borges o un cuento, no se., donde los cuchillos trabajan sin sus respectivas manos. Un cuerpo imaginado a la espera de una mano imaginaria. Mire Ud. todo lo que su poema me sugirió. Felicitaciones. Saludos.
Daniel O. Requelme
www.danielrequelme.com.ar
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